EDITORIAL.
La
habilitante del Moro.
En
los últimos días los venezolanos nos
hemos visto sometidos a un bombardeo de información, justificando la necesidad que tiene el presidente Nicolás Maduro Moros, de que se le otorguen
poderes especiales para poder luchar contra la corrupción. Estos poderes especiales están contemplados
en la carta magna de 1999 y se les conoce como Ley
Habilitante. Pero, ¿Sabe Ud. que es una ley habilitante?
Se
trata de una figura jurídica que faculta al presidente de la republica a dictar
decretos, que a su vez son leyes, de manera autónoma e independiente. Son
entonces, decretos con rango, valor y
fuerza de ley, que serán aprobados sin ser discutidos en la asamblea nacional.
En
otras palabras, la normativa legal que regirá el futuro de todos los
venezolanos en los próximos años, incluso el futuro de los que aún no han
nacido, será decidido a puerta cerrada por el presidente y su consejo de ministros. Sin que exista el
debate de ideas que permitió la independencia, libertad e igualdad de la mayoría de los pueblos del mundo.
El
primer articulado autoriza al presidente a legislar en la lucha contra la
corrupción desde las entidades públicas, estableciendo como ideología política, la socialista. Y así, de
un plumazo de pajarito, se limitan las
libertades políticas de cualquier empleado que no comulgue con dicha ideología.
Para fortalecer esta acción, comienzan el bloqueo de afuera hacia adentro. Estableciendo
mecanismos estratégicos de lucha contra
potencias extranjeras que interfieran en lo político, económico y mediático. Será
de esta manera que se dictaran sanciones
penales en estas áreas del desempeño humano. Pues no queda claro cuál es el
delito, ¿acaso será un delito que el partido demócrata español financie o
aporte capital para su homologo ideológico
en Venezuela? ¿Sera convertida mediáticamente Súmate, en una agencia de espías
de la casa blanca? No podemos medir la
amplitud de este mecanismo estratégico,
pues no habrá debate en la asamblea nacional.
El
primer articulado enfatiza el financiamiento ilegal de los partidos políticos.
Acabamos de ser testigos del derroche financiero en la campaña
presidencial y el tapizado de todo el
país para las elecciones a gobernadores.
¿Cuánto se gastaron? Nadie lo
sabe, pues la AN ya no controla al Poder
Ejecutivo. Sin embargo, el investigado
por corrupción fue un diputado de la MUD,
Richard Mardo. Como si fuese Jesús de Nazaret,
un grupo lo juzgo y condeno mediáticamente,
liberando al barrabas de Aragua, Rafael Isea. El delito de este judío adicto,
homosexual y asesino, fue la omisión
declaratoria de dos aportes a su campaña, no superiores a los 300.000 bsf. Mientras que ¨El Barrabas¨, sospechoso de apropiarse del
dinero para los damnificados de la Punta y Mata Redonda, es decir, más de
255.000.000 millones de bsf, 27 millones
de dólares y 9 millones de euros en Minarsa y la destrucción o desmantelamiento
del Teatro de la Opera de Maracay. Fue
premiado por Maduro con la presidencia
del Banco del ALBA. ´A lavar dijo María¨……
La
habilitante de Maduro no busca luchar contra la corrupción, solo busca eliminar
a la MUD... Y oculta un ámbito económico, que deja claro que el presidente
mantendrá el control cambiario y de los
medios de producción de alimentos, ósea, seguirán las expropiaciones. El estado
mantendrá el control de la producción, importación, distribución de alimentos,
materia prima y artículos de primera necesidad. Seguirá decidiendo quien recibe
divisas y quién no.Y ahora, le pondrá precio a todos los bienes privados. La
consecuencia principal de esta ley es que acabara con el mercado secundario
automotor y convertirá a cualquiera que desee vender algún artículo usado en
criminal. Como ocurrió recientemente con los venezolanos que vendieron su cupo
de dólares de viajeros. Si esta ley habilitante es aprobada Venezuela se
convertirá en una hacienda, donde todos
acudiremos como esclavos en infinitas colas a la tienda del capataz de
cada estado. Esa tienda es la única que acepta bolívares. Se abra entonces instaurado
en pleno siglo XXI, la Monarquía.